Esta vez aparcamos el coche en el puente de Canillejas con la A2. Salimos en dirección a las tablas por el carril bici de la M40. En las primeras rampas nos lo tomamos con calma y vamos hablado de nuestras cosas, pero según avanzan los km y la subida se va acumulando el silencio se apodera del grupo. El ritmo va subiendo hasta las rampas más duras, ahí el Keniata ve cara de regulín regulan al Besu y bajan el ritmo hasta las cocheras de la EMT.
Hasta ahí, 6 km en 33 minutos. Luego, en la bajada, Sergio empieza a poner una marcheta por un caminillo de tierra cuesta abajo, al fondo dos personas corriendo y como alma que le lleva el viento se pica y hay que pasarlos, cueste lo que cueste, antes de que se acabe la tierra. El Besu empieza a sufrir, aunque debería aguantarlo bien pues quiere correr en 46 un 10.000 en 4 días. Al final pasamos a los tíos y cuando se esta acabando la bajada al Besu la rodilla le da un chasquido (ja ja, chasquido dice), esa tendinitis está recuperada pero aún anda latente por ahí.
Bajamos el ritmo en la subida cerca de los prados de Valdebebas y las risas y comentarios vuelven al grupo. Después es todo bajada hasta el coche y se nota en el aire.
Al empezar la bajada el Besu se pone en cabeza, cualquier ritmo que ponga, el resto lo coge sin problemas, pues se tira dos km dando cera, a 9:10. pero los dos chopitos le siguen de lejos y solo aceleran al final para cogerle. El gran keniata se pone en cabeza y marcando un ritmo para el Besu le guía un km mas ayudando en la zancada, espiración y posición de manos.
Al llegar al parque Juan Carlos I, decidimos volver al carril bici y el Keniata se pone como loco a bajar hasta que se para, por problemas estomacales, y espera al Besu, que sigue a su ritmo pisando huevos.
Cuidaos y sed felices en esta Nochevieja.
P.D. en la Sansil lo daremos todo, pero este año tengo mucho miedo porque vuelvo a llegar el último. En fin...

No hay comentarios:
Publicar un comentario