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domingo, 2 de junio de 2013

Ascensión a Cotos 2013

Buenas globeros.

La primera incursión en la sierra madrileña la realicé con un fichaje estrella: Charly "El Torpedo de Toledo". Este individuo lleva todo el año dándole a la bici de carretera a bajas pulsaciones (se lo ha recomendado un colega suyo y lo lleva a rajatabla) rodando unos 60 km. cuando sale. Tenía ganas de subir puertecitos madrileños y nos embarcamos en la primera el Domingo 2 de Junio.

Total, que vamos Charly y yo hasta Lozoya en coche y cogemos la bici camino de Cotos. Calentamos en falsos llanos por Alameda, Pinilla, Oteruelo del valle y llegamos a Rascafría. Yo, en el llano, ya veo que el Charly tira mucho y creo que va a ser una jornada complicada.

A los 2 km de salir de Rascafría, nos pasa un pelotón de unos 25 - 30 ciclistas con bicis y material que deja en claro ridículo a mi ya clásica, retro, pero a la vez pura sangre, BATAGLIN. Van en fila de a dos y al ir pasándonos (iban tranquilos) el Charly me grita: "Cógeles rueda Sergi". Yo, que soy muy obediente, me aferro al último y noto un ritmo exigente para mí. El tema se empieza a empinar a 1 km del comienzo del puerto. Subo con mi 42-20 a unos 20 km/h el comienzo. Al llevar subiendo 1 km, el pelotón se rompe y 5 ó 6 se quedan. Paso acelerando y cogiendo rueda otra vez. Al minuto se vuelve a quedar un grupo de unos 8 y yo vuelvo a pasar. Giro la cabeza y... Torpedete ya no está. "Será cabrón" pienso. "Me dice que coja rueda y se abre en el primer km".

Total que nos vamos 12 para arriba y a los 3 km de subida meto el 22. 15-16 km/h, muy rápido para mí, pero ellos relajados. 2 km después se rompe en dos grupos y me quedo a cola (voy todo el rato el último chupando rueda y jadeando como una perra). Se gira el de delante mío y me dice: "Vamos chaval, que les coges, tira". ¡¡En qué puta hora me lo dijo!! Como no tengo personalidad, me levanto, sprinto y les cojo (otro calentón).

A 4 km para coronar, se abren dos del club ciclista Colmenar Viejo y me quedo con ellos (yo ya estoy tostadito). Uno sigue y el otro flaquea... Con este me quedo. Subimos 2 km más teniendo a los 4 de cabeza a unos 20-30 metros. Yo ya he metido el 24 y no me quedan más. Demasiado desarrollo para un puerto de pendiente tan suave, pero llevo a tope desde abajo y me arden las piernas... ¡¡En qué hora hice caso al Charly!! ¡¡Con lo relajaditos que hubiéramos subido los dos juntitos!!

Al final, el que iba conmigo me deja (después de pasarle y pasarme él dos veces) y camina para arriba. Yo no veo la hora de ver el aparcamiento. Cojo última curva, me entra todo el viento de cara pero corono a 30 metros del último con el que iba. Tremenda ascensión pero me falta el aire.

Recupero arriba bebiendo y esperando a Charly que ha adelantado a varios subiendo a su ritmo. Nos hacemos unas fotitos, echamos un chorrito y para abajo. ¡¡Qué frío bajando". En el falso llana favorable, nos vamos relevando a más de 40 km/h de media (¿qué necesidad había?). Llegamos rotitos, yo por lo menos, al coche. Al final hizo solecito y buen día y este se queda con ganas de volver a subir otros puestos de la sierra.

Sin más comentarios, me despido. A...diós.

martes, 7 de agosto de 2012

Pto. de Canencia - Pto. de Canencia

El verano es muy malo y si estás de vacaciones, solo por las mañanas, pues te animas a salir con la bici, por aquello de hacer algo. Así que me fui solo, el martes, madrugando mucho a mi ya queridas cumbres de Canencia y Morcuera. Hace tiempo que quería hacer esta ruta con el Ote, pero con los preparativos del camino en el que está inmerso, no cuadramos fechas.
Total que para subir la Morcuera al principio, decidí aparcaar en el puerto de Canencia. Empecé bajando hasta Miraflores, giré y comencé la dura ascensión. Esta vez si que estuve atento al tiempo y subí los 10 Km en 41 minutos (guardando fuerzas para el resto de la ruta, no está mal).

Los tramos al 12% de la mitad, duros como siempre y, al contrario que en la vez anterior, en esta no quité ya la corona grande, para no atrancarme. La verdad es que en general, la subida la realicé bien en conjunto. El día estaba nubladito, como se ve en las fotos y había algo de niebla arriba.

Paré a hacer las fotitos y rápido para abajo, con precaución porque este lado del puerto, hasta Rascafría, no lo conocía. Las vistas desde ese lado también son espectaculares y la bajada es cómoda en el principio y tiene unas curvas peligrosas en herradura a 3 km del final. En total se bajan unos 12 Km. hasta el pueblo.

Allí giré a la derecha dirección a Lozoya. A partir de aquí, llano favorable con algún repecho, pasando por Alameda del Valle y por Pinilla del Valle. Se llega a Lozoya y se continúa dirección A1 hasta el desvío del pueblo de Canencia, situado a 14 Km de la cima y de mi meta particular. Hasta el desvío llevaba 50 Km justos, por lo que me iría a 64, con dos puertos... No está mal.

Todo para arriba desde aquí, 5 km hasta el pueblo de Canencia y se comienza el puerto de manera cómoda. Son 9 km de ascensión pero muy sencilla hasta que quedan 4 km. Comienzo subiendo con el 18 y cambiando al 20 (mi plato es de 42 y hay que moverlo).

Cómodo hasta la herradura a izquierdas y me encuentro con el cartelito del 10%. Ya subimos este lado el Besu y yo y recordaba que el final era duro de coj...

Aprieto los dientes y para arriba. Meto el 22 y al empinarse más pongo todo (24) y me subo una rampa de 600 - 800 metros, sin poder poner el culo en el sillín. Lo malo de este lado es que subes fuerte el principio y el final de 4 km, se te hace muy duro y muy largo. El puerto engaña. Al final llego jodidillo al merendero y misión cumplida en 2h 40´ a 24 km/h de media.  Hasta otra...

sábado, 9 de junio de 2012

La Morcuera y Battaglin

Giovanni Battaglin (nacido el 22 de julio de 1951 en San Luca di Marostica) fue un ciclista italiano, profesional entre 1973 y 1984. Ganó el Giro de Italia y la Vuelta a España, ambas en 1981.

Para aquellos que dudan de la calidad de mi "maqqqquina" (Ote), aquí os dejo una reseña del fabricante. En honor a Giovanni y con reservas acerca de las posibilidades reales de ascender el puerto de la Morcuera con mi bici, o cacho de acero, me lancé a la aventura, solo en esta ocasión. El Ote se rajó de mala manera (miedito por la última ascensión en carretera por estos lares) y del Besu, ni hablamos cuando de este tipo de bicis se trata.

Cogí mi deportivo y metí la bici, con muchos menos problemas que la de montaña, para presentarme en Soto del Real a eso de las 9:30. No quería hacerlo desde Colmenar porque dudaba seriamente de la ascensión al pasarlo tan mal en Canencia, con el "Tote", el día del granizo y los 2 grados de temperatura.

Salí de Soto al tran-tran, de paseo para ir calentando pero ese tramo es odioso porque no dejas de subir rampas duras y por el estado del asfalto: "Lamentable" (aunque está peor de vuelta). Llegue a Miraflores de la Sierra y con el 20 ataqué las primeras rampas. El tema se iba poniendo durillo pero no quise cambiar, por aquello de reservarme para el infierno que sabía que iba a venir (recordaba lo duro de los kilómetros 5-7 del año pasado en que ascendimos con el Besu y Dudu en la de montaña).

La preocupación era por el plato de mi "Espada", un 42 y no un 39 como suelen llevar estas bicis, para ascender estos puertos. Las rampas eran duras y la carretera recta, con pocas curvas pero con la sombra de los pinares. A los 3 km metí el 22 e intenté subir sentado y tranquilo pero a tramos tenía que levantarme para no renquear. En esas que diviso a 2 delante. Paso al primero en bici de montaña, saludo, silencio, así da gusto, total que sigo. Al segundo, con una bici de carretera, de la que una rueda valdría lo mismo que mi bici entera, le paso sin saludar, mitad por el resultado anterior, mitad por la falta de aire en mis queridos pulmones. Al girar diviso a otro, mayorcito, que al rebasarle me anima y me dice que voy bien... "Los cojones, voy a ir bien".

Total que llega el tramo del 10 - 11 %, meto el 24 (ya no hay más, aunque buscaría varias veces), con trabajo por cierto, ya que mi cambio está en el cuadro y no en las manetas, como es digno de mi "Maqqqqqqquina" (léase en italiano). En estos "preciosos por los cojones" kilómetros en los que no me retuerzo, pero casi; cuando me siento, aguanto 4 ó 5 pedaladas y me tengo que volver a levantar. Soy incapaz de subir sentado un tramo de 20 metros seguidos. Creo que no volveré a cambiar hasta la cima, pero tras una curva a izquierdas, acaba el tramo maldito y la pendiente suaviza, acontecimiento que te da una felicidad descomunal, y eso que sigues subiendo al 6 -7 %. Meto el 22 y cojo algo de ritmo.

De lejos diviso a un grupo de 10, que salen del camino a la carretera para terminar los 2 últimos km, con las de montaña (vienen por camino desde abajo). Yo subo despacio pero voy pasando a varios y al adelantar a 3, uno de ellos (típico flipado - picado al estilo Ote) se me pone a rueda 200 metros. Yo cambio otra vez al 24, se vuelve al 9% y al 10 en esas rampas finales, y el friki me pasa de pie en la bici y tirando a muerte sin descanso (se cree que le voy a seguir) le aguanto 100 metros pero va fuerte y me abro, que todavía me falta el último km. Pero cual es mi sorpresa, que girando a la derecha para coronar (esto es nuevo para el Besu que se quedó en el parking la otra vez) miro para arriba a ver cuanto me queda y veo que le voy pillando. Dos colegas suyos, que ven que va picado, le dicen que "esprinte", que le voy a coger... Y por mis cojones que le cojo y le paso antes de acabar... Se reventó por subir de pie y a saco para dejarme... En fin.

Me bajo y me pregunta un chaval con la de montaña si le hago una foto, cosa que aprovecho para que el favor sea devuelto y aquí la prueba, con mi hierro, claro!! Por cierto, toda la peña que había en la cima, sobre todo los que iban con la de carretera se quedaban mirando mi bici de arriba a abajo. Se preguntarían que de dónde habría sacado yo ese pedazo de hierro y de qué año sería, jeje.

La bajada, con prudencia porque las zapatas de delante no me frenaban casi nada, con mucho frío en los brazos. Las rectas largas y con pocas curvas te hacían disfrutar haciendo tramos a 70 km/h. Hace unos añitos hubiera bajado bastante más fuerte. Ya en Miraflores, apreté un poco para entrar en calor en los falsos llanos y toboganes hacia Soto y terminé mi día de feliz ascensión.

Sin más para informar os digo: A..........dios.