martes, 31 de diciembre de 2013

San Silvestre 2013

Hola blogeros. Tenemos el sitio más muerto que el ritmo que pone el Besu en sus competiciones. Me dispongo a relatar mi experiencia en la Sansil de este año, que ha sido para olvidar. Todo empezó con una lesión (como siempre) que me dejó otro año más sin poder correr en la Santurce - Bibao. este año ha sido una pequeña rotura en la parte baja del sóleo que no curé bien, reposando poco tiempo, y que alargué 6 semanas sin poder correr. Por todo esto, rodé con mi esposa la Legua de Camarma el 24 (segundo año que la corre) a 5:05 / km y me planteé rodar también la Sansil.


Al salir solo 4 días a trotar por el barrio para probar, antes de la fecha señalada, decidí que era tontería el correrla a tope, ya que no iba a hacer nada meritorio y me podría hacer daño otra vez. Total, que le propuse al "Very big" el correrla con él si le aguantaba el ritmo (yo creía que la iba a hacer en 43´). El "tontoelculo" ya me venía vacilando con que si era el último en la Legua y que iba a quedar el último otra vez en la Sansil, que si era penoso, que si era mi decadencia, etc.

Todos estos acontecimientos me hicieron decidir el correr con el Besu y atacarle al final para demostrarle que, aun cojo, le ganaba de calle. Por esto me bajé al cajón de 45´ y como entramos algo tarde, tardamos en salir un mundo y no pudimos correr en ningún momento con hueco. Los que se cuelan a ritmo de 6´ hacen que desee que un bulldozer les aplasta Serrano abajo.

Bueno, empezamos flojos por falta de sitio y ya en el km 2 el pez deja claro que no es su día (no sé si habrá alguno suyo). Cogemos velocidad absurda, bajando Serrano y la Castellana a 4:30... HORRIBLE!!!!!! Se nos empiezan a subir caracoles por las zapatillas y nos adelanta el frente juventudes con arritmias y otros problemas cardiacos.

El final es lo peor. Bostezo, me aburro, veo los edificios, la gente... La cuesta arriba de la Albufera hace que entienda por fin a Einstein: el tiempo es relativo. Y tanto, el reloj empieza a dar vueltas al revés y no llegamos al giro. Besu mirando al asfalto que parecía que buscaba una lentilla. En fin, un horror. Yo creyendo que me costaría aguantarle y me sorprende con ritmo de abuela coja...

Cuando bajamos a buscar Candilejas la calle se estrecha y nos vuelve a costar correr fácil. Este ya va muerto del todo y me pongo a su rueda. Giramos para coger recta de meta y siguiendo el plan le ataco... Sin más palabras. en 100 metros le meto un cuarto de hora y me cuesta encontrarle a la entrada en meta para dejar juntos el chip.

Por cierto... 46:30 al final... Que no salga de aquí, por favor.

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